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jueves, 29 de abril de 2010

El Amor es Primero, Parte IV


Continuando con el estudio del amor, transcribo textualmente la información referida al amor que aparece en Barclay.

"No sería cierto si dijéramos que en el NT se usan nada más que agape y agapan para expresar el amor cristiano. Algunas veces se utiliza también philein, como en los casos siguientes: para indicar la clase de amor que el Padre tiene al Hijo (Jn. 5:20); para denotar el amor de Dios a los hombres (Jn. 16:27) y para expresar la devoción que los hombres deben tener a Jesús (1 Cor. 16:22). Pero philein se encuentra en el NT relativamente poco en comparación con agape, que aparece casi ciento veinte veces, y con agapan, que se emplea más de ciento treinta. Antes de estudiar detenidamente el uso que se hace de estas palabras, hay algo en torno a ellas y a su significado que hemos de tener en cuenta. ¿Por qué la forma cristiana de expresión se desentendió de las otras palabras griegas que significan amor y se centró en éstas?
Evidentemente, las otras palabras habían adquirido ciertos matices que las hacían inadecuadas. Eros se asociaba definitivamente con el lado más vulgar del amor; tenía que ver mucho más con la pasión que con el amor. Storge estaba muy vinculada al afecto familiar, pero nunca tuvo en sí la amplitud que la concepción del amor cristiano exige.
Philia era una palabra agradable, pero fundamentalmente denotaba calidez, intimidad y afecto. Podía usarse adecuadamente tan sólo respecto de nuestros allegados más amados, y el cristianismo necesitaba una palabra que incluyera mucho más. El pensamiento cristiano se fijó en agape porque era la única palabra capaz de abarcar el contenido necesario; porque agape demanda el concurso del hombre como un todo.
El amor cristiano no alcanza únicamente a nuestros parientes, a nuestros amigos más íntimos y, en general, a todos los que nos aman; el amor cristiano se extiende hasta el prójimo, sea amigo o enemigo, y hasta el mundo entero.
Por otra parte, todas las palabras ordinarias que significan amor expresan una emoción. Son palabras que se refieren al corazón y que ponen de manifiesto una experiencia que nos coge de improviso, sin buscarla, casi inevitablemente. No podemos impedir amar a nuestros parientes (la sangre tira) y a nuestros amigos. El enamorarse no es ninguna proeza; es algo que nos sucede y que no podemos evitar. No hay ninguna virtud particular en el hecho de enamorarse, pues, para ello, poco o nada consciente tenemos que hacer. Simplemente, sucede. Pero agape implica mucho más. Agape tiene que ver con la mente. No es una mera emoción que se desata espontáneamente en nuestros corazones, sino un principio por el cual vivimos deliberadamente. Agape se relaciona íntimamente con la voluntad. Es una conquista, una victoria, una proeza. Nadie amó jamás a sus enemigos; pero al llegar a hacerlo es una auténtica conquista de todas nuestras inclinaciones naturales y emocionales.
Este agape, este amor cristiano, no es una simple experiencia emocional que nos venga espontáneamente; es un principio deliberado de la mente, una conquista deliberada, una proeza de la voluntad. Es la facultad de amar lo que no es amable, de amar a la gente que no nos gusta. El cristianismo no nos pide que amemos a nuestros enemigos, y a los hombres en general, de la misma forma que amamos a nuestros familiares y amigos íntimos porque eso seria a la vez imposible y erróneo. Pero sí demanda que tengamos en todo tiempo una cierta actitud mental y una cierta inclinación benevolente hacia los demás sin importarnos su condición.
¿Cuál es, pues, el significado de agape? El supremo pasaje para interpretarlo es Mateo 5:43-48. Ahí se nos manda amar a nuestros enemigos. ¿Para qué? Para que seamos como Dios, que hace caer su lluvia sobre justos e injustos, sobre buenos y malos. Es decir, al margen de cómo un hombre sea, Dios no procura para él sino su mayor bien. Eso es agape, el espíritu que dice: "Sin importarme lo que un hombre, santo o pecador, me haga, nunca procuraré perjudicarlo ni vengarme. Jamás buscaré para él otra cosa que no sea lo mejor." Es decir, amor cristiano, agape, es benevolencia insuperable, bondad invencible. Como ya hemos dicho, agape no es meramente una ola de emoción; es una deliberada convicción que resulta en una deliberada norma de vida. Es una proeza, una victoria, una conquista de la voluntad. Agape apela a todo el hombre para realizarse; no sólo toma su corazón, sino también su mente y su voluntad".

Como lo explica el autor, da un entendimiento mayor al mandamiento de Dios, es decir, Dios nos da la orden de amarlo, amar a nuestro prójimo, amar a nuestros enemigos y la única forma de hacerlo es basarnos en una decisión de la voluntad, porque amar a Dios involucra obedecer sus mandamientos y hay ocasiones cuando esto se hace muy difícil, sólo con la determinación de la voluntad rendida a Él puedes seguirlo en todo tiempo, en todo lugar, en toda circunstancia. Dios te bendiga.

sábado, 17 de abril de 2010

El Amor es Primero, Parte III


Ya he sentado las bases para este estudio en todos los artículos anteriores, ahora quiero enfocarme en lo que significa amar como Dios desea que lo amemos a Él y a nuestro prójimo. Ya para ello voy a utilizar las herramientas que poseo, la primera de ella es el diccionario de Palabras griegas Barclay, me gusta mucho el estudio que presenta sobre la palabra amor, clasificadas con el G25 (amar) y G26 (amor), en el autor explica el origen de estas palabras agapao y agape, como estas palabras que no eran usadas por el griego clásico se vinieron a convertir en la palabra más usada en la Biblia para referirse al amor que debemos tener hacia Dios, hacia nuestros hermanos en Cristo Jesús y hacia nuestro prójimo. Y lo que más me gusta del Barclay que esta es la primera palabra que explica en su diccionario, y en lo particular lo relaciono con lo que Dios es, "Dios es amor", pero también es "Alfa y Omega, Principio y Fin", por ello, considero muy apropiado iniciar una obra de esta manera. Realizaré transcripciones literales del mismo y cuando requiera un comentario lo haré al respecto, lo dividiré en varias partes debido a lo largo que es el tema, espero que te sea de mucho provecho.

G26
AGAPE26 Y AGAPAN25
LA MÁS GRANDE DE LAS VIRTUDES
La lengua griega es una de las más ricas, y tiene una facultad sin rival para expresar los diversos matices del significado de un concepto, pues, como sucede con cierta frecuencia, dispone de series completas de palabras para ello. Así, por ejemplo, mientras el inglés dispone solamente de un vocablo para expresar toda clase de amor, el griego tiene por lo menos cuatro (igual sucede en el español). Agape significa amor, y agapan, que es el verbo, significa amar. El amor es la más grande de las virtudes; la virtud característica de la fe cristiana. Por tanto haremos bien en procurar descubrir todo el contenido de estas dos palabras griegas cuyas características distintivas podremos conocer si las comparamos con otras palabras griegas que también signifiquen amor.
1. El sustantivo eros y el verbo eran se usan principalmente para denotar el amor entre los sexos. Aunque también pueden utilizarse para expresar la pasión de la ambición o la intensidad de un sentimiento patriótico, característicamente son palabras que se emplean con relación al amor físico. Gregorio Nazianceno definió ecos como "el deseo ardiente e insufrible". Jenofonte, en la Ciropedia (5.1.11), tiene un pasaje que muestra exactamente el significado de eros y eran. Araspas y Ciro están discutiendo las diferentes clases de amor, y el primero dice: "Un hermano no se enamora de su hermana, sino de otra; ni un padre se enamora de su hija, sino de cualquier otra mujer, porque el temor de Dios y las leyes de la tierra son suficientes para impedir tal clase de amor" (ecos). Notemos que estas palabras están predominantemente relacionadas con el amor sexual. En castellano, el vocablo amante puede connotar cierta bajeza en la forma de amar; y, en griego, el significado de las palabras que estamos estudiando había degenerado a fin de representar hechos más vulgares. Es claro que el cristianismo difícilmente podía haberse anexado estas palabras, por lo que no aparecen en absoluto en el Nuevo Testamento.
2. El sustantivo storge y el verbo stergein tienen que ver especialmente con los afectos familiares. Pueden utilizarse para expresar la clase de amor que siente un pueblo por su gobernante o una nación o familia por su dios tutelar, pero su uso regular describe fundamentalmente el amor de padres a hijos y viceversa. Platón escribe: "Un niño ama (stergein) a, y es amado por, aquellos que lo engendraron" (Leyes, 754b). Una palabra afín se encuentra a menudo en los testamentos. Se deja un legado a un miembro de la familia trata philostorgian, es decir, "por el amor que te tengo". Estas palabras no se encuentran en el NT excepto el adjetivo afín philostorgos, que aparece una vez en Ro. 12:10 (el gran capítulo que Pablo dedica a la ética) y que la Versión Reina Valera de 1908 traduce amor fraternal. Esto es muy sugestivo porque denota que la comunidad cristiana no es una sociedad, sino una familia.
3. Las palabras griegas más comunes para amor son el sustantivo philia y el verbo philein, y ambas tienen un halo de cálido atractivo. Estas palabras encierran la idea de mirar a uno con afectuoso reconocimiento. Pueden usarse respecto del amor entre amigos y entre esposos. La mejor traducción de philein es apreciar, la cual, incluyendo el amor físico, abarca mucho más. Algunas veces puede significar incluso besar. Estas palabras tienen en sí todo el calor del auténtico afecto y del auténtico amor. En el NT, philein se utiliza también para expresar el amor entre padres e hijos (Mt. 10:37); el amor de Jesús a Lázaro (Jn. 11:3, 36) y, una vez, el amor de Jesús al discípulo amado (Jn. 20:2). Philla y philein son palabras hermosas para describir una relación hermosa.
4. Con mucho, las palabras más comunes en el NT para amor son el nombre agape y el verbo agapan. Primero, estudiemos el sustantivo. Agape no es en absoluto una palabra clásica, por lo que es dudoso que se haya utilizado alguna vez en el griego clásico. En la Septuaginta, se usa catorce veces respecto del amor sexual (p. ej., Jer. 2:2) y dos veces (p. ej., Ec. 9:1) como la opuesta de misos, que significa odio. A estas alturas, agape no ha llegado a ser todavía una gran palabra, pero hay indicios de que lo será. En el Libro de Sabiduría, se usa para describir el amor de Dios (Sabiduría 3:9) y el amor a la sabiduría (Sabiduría 6:18). La Carta de Aristias dice (229) que la piedad está íntimamente relacionada con la belleza, pues "es la forma preeminente de la belleza, y su poder radica en el amor (agape), el cual es un don de Dios". Filón utiliza agape una vez en el más noble sentido. Dice que phobos (miedo) y agape (amor) son sentimientos afines y, a su vez, característica del sentimiento del hombre hacia Dios. Pero solamente podemos encontrar raras y dispersas apariciones de esta palabra, agape, que llegaría a ser la clave de la ética del NT. Ahora volvamos al verbo agapan. Este verbo se emplea en el griego clásico más que el sustantivo, pero tampoco es muy frecuente. Puede significar saludar afectuosamente. Puede describir el amor al dinero y a las piedras preciosas. También puede usarse como expresión de estar contento con alguna cosa o con alguna situación. Incluso se utiliza una vez (Plutarco, Pericles 1) para describir a una dama de la alta sociedad acariciando a su perrito faldero. Pero la gran diferencia entre philein y agapan en el griego clásico es que agapan carece del calor que caracteriza a philein. Hay dos buenos ejemplos de esto. Dio Casio, refiriéndose al famoso discurso de Antonio respecto a César, dice (44.48): "Vosotros lo amabais (philein) como a un padre, y lo apreciabais (agapan) como a un benefactor." Philein describe el cálido amor que se profesa a un padre; agapan, la afectuosa gratitud que se siente hacia un benefactor. En la Memorabilia, Jenofonte describe cómo Aristarco consulta a Sócrates sobre un problema que tenía consistente en que, debido a los condicionamientos de la guerra, se veía obligado a vivir con catorce mujeres, parientes, que vivían a costa de él, pues, dada su situación de desplazadas, no tenían nada que hacer, y, lógicamente, surgían conflictos. Sócrates le aconseja que las ponga a trabajar, sean o no de ilustre cuna. Aristarco lo hace así y el problema se soluciona. "Las caras sombrías se tornaron radiantes; ellas lo amaron (philein) como a su protector; él las miraba con afecto (agapan) porque eran útiles" (Jenofonte, Memorabilia, 2.7.12). De nuevo se manifiesta en philein una calidez que no está en agapan. (Barclay)
(Itálica y negrita, comentario mio)


Aunque existe muy poco que tenga agregar referente a esta explicación, si existe algo que quiero resaltar, nuestro Dios no es un Dios común, por ello cuando hablo del amor, no lo hizo comúnmente como lo habían hecho los filósofos griegos ni utilizo palabra comunes, sino que utilizo un verbo que reunía todas las características para que pudieras entender como debes amar a tus enemigos (Mt. 5:43-48) y amar a tu prójimo como lo muestra la extraordinaria parábola del "Buen Samaritano" (Lc. 10:25-37), las personas comunes no pueden hacer eso, pero los hijos de Dios si podemos, porque tenemos un Dios extraordinario, el único y verdadero Dios. Dios te bendiga, sigue adelante.

Etimología de la Palabra Amar, Amor


Hola, Dios te bendiga, te felicito si has tenido la constancia de seguir este estudio sobre el amor (referida al amor con el cual debemos amar a Dios y al prójimo, Mateo 22:37). Para continuar con el mismo quiero explicar el origen de estas dos palabras.

La palabra amor, proviene del original griego: γάπη (agápe), amor, i.e. afecto o benevolencia; espec. (plur.) festín de amor:-ágape, amado, amor.

La palabra amarás, proviene del original griego: γαπάω (agapao), tal vez de ἄãáí ágan (mucho); amar (en sentido social o moral): amado, amada, amar, amor. (Strong en Español).


Con respecto al origen de estas palabras no hay nada más que pueda agregar. Sin embargo, si sobre su uso, lo cual ampliaré en la continuación del tema "El Amor es Primero". Dios te bendiga.

jueves, 8 de abril de 2010

El Amor es Primero, Parte II


Si te fijas en el evangelio de Mateo capítulo 22 verso 37, caes en cuenta de la importancia que le da Jesús a los mandamientos de Dios, la pregunta fue muy clara ¿cuál es el mandamiento más importante? y la respuesta fue "amar a Dios" y "amar a nuestro prójimo". Ahora bien ¿cómo debes amar a Dios?, la Biblia es clara "con todo el corazón, con toda el alma y con toda la mente". ¿Qué implicaciones tiene eso para mi?, es decir, ¿cómo hago eso?. En el artículo anterior cuando explique la etimología de estas tres palabras en griego, te di una idea de cómo se debe hacer, pero a pesar de ello, quiero ampliarla.

Amar con todo el corazón, las Escrituras cuando se refieren al corazón dan una idea bastante amplia, no solamente se refiere al órgano, sino a un pensamiento filosófico y espiritual más profundo, por ejemplo en el nuevo testamento, cuando se habla del corazón se refiere a:

"(a) el asiento de la vida física (Hch. 14:17, Stgo. 5:5); (b) el asiento de la naturaleza moral y de la vida espiritual, el asiento del dolor (Jn. 14:1, Ro. 9:2, 2 Co. 2:14); del gozo (Jn. 16:22, Ef. 5:19); de los deseos (Mt. 5:28, 2 Pe. 2:14); de los afectos (Lc. 24:32, Hch. 21:13); de las percepciones (Jn. 12:40, Ef. 4:18); de los pensamientos (Mt. 9:4, Heb. 4:12); del entendimiento (Mt. 13:15, Ro. 1:21); de los poderes de raciocinio (Mc. 2:6, Lc. 24:38); de la imaginación (Lc. 1:51); de la conciencia ( Hch. 2:37, 1 Jn. 3:20); de las intenciones ( Heb. 4.12, cf. 1 Pe. 4:1); de los propósitos (Hch. 11:23, 2 Co. 9:7); de la voluntad (Ro. 6:17, Col. 3:15); de la fe (Mc. 11.23, Ro. 10:10, Heb. 3:12). El corazón, en su sentido moral en el AT, incluye las emociones, la razón, y la voluntad". (Tomado de: VINE NT).

En este sentido, si debes amar a Dios con todo el corazón, entonces debes hacerlo con tu vida física, con tu moral, tu vida espiritual, en medio de tu dolor, de tu gozo, con todos tus deseos, afectos, percepciones, pensamientos, entendimiento, poderes de raciocinio, imaginación, conciencia, intenciones, propósitos, voluntad, fe y emociones.

Amar con toda el alma, la Biblia cuando habla del alma establece que en ella es donde radican los sentimientos, las pasiones, la ciencia, la voluntad. En el Nuevo Testamento, donde hay una revelación mayor del alma, al referir que el alma continua viviendo después de esta vida física, el pensamiento neotestamentario explica que el alma puede vivir separada del cuerpo, y al referirse a la misma establece que "el alma es la parte invisible del hombre, en oposición con la sangre y la carne (Col. 2:5; 1 Co. 5:5; 7:34; Jn. 6:64); la «psyche», el alma, es el principio de la voluntad y del querer (Mat. 26:41; Mar. 14:38), el centro de la personalidad íntima del hombre (1 Co. 2:1); el alma es nuestro propio yo (Rom. 8:16; 1 Co. 16:18; Gá. 6:18; Fil. 4:23)" (Tomado del VINE NT).

Al respecto, puedo decirte, que amar a Dios con toda el alma, es amar con lo más íntimo de tu ser, con aquella parte de tu vida que nadie puede ver, amar con tu voluntad, con tu querer, con toda tu personalidad, con tu propio yo, esto te habla de ser auténtico, a Dios lo amas tal cual como eres, con tus virtudes y tus defectos, con tus atinos y tus desaciertos, con todo lo que tú eres de forma transparente.

Amar con toda la mente, cuando defini mente, hable que es pensamiento profundo, pensar total, meditación, reflexión moral, entendimiento, pensamiento. Si vas amar a Dios, implica que debes dedicar tu mente, tu pensamiento, tu entendimiento, a Él. En este caso significa meditar en la Biblia, meditar en los mandamientos de Dios, tener pensamientos puros, reflexionar sobre tu caminar en relación con lo que Dios dice en la Biblia, dedicar tiempo diariamente a pensar en Dios, en lo que Él es, utilizar todas las facultades de tu mente para servirle, adorarle, obedecerle, dirigir tus pensamientos a Dios para que todo tu hablar, todo tu andar, todo tu caminar, sea en pos de Dios, rendir tus pensamientos y tu entendimiento a Él.

En conclusión, amar a Dios con todo el corazón, con todo el alma, con toda la mente, significa consagrar toda tu vida, todo tu diario vivir, todo tu ser a Él, entregarte por completo a Dios cada día, en cada paso que das. Medita en esto por ahora, más adelante ampliaré de forma práctica como debes amar a Dios, de esta manera. Dios te bendiga.

martes, 6 de abril de 2010

Etimología de las Palabras en Mateo 22:37


—"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con todo tu ser y con toda tu mente" —le respondió Jesús— (NVI) (Resaltado mio).

Estas tres palabras las voy a definir basándome en los diccionarios Strong español y Vine expositivo, pero primeramente las voy a escribir en su idioma original con su respectiva traducción al español.

1. Corazón = καρδια (kardía); 2. Ser (NVI) o alma (RV60) = ψυχη (psujé); 3. Mente = διάνοια (diánoia).

1. Corazón (Strong): de un prim. κάρ (kár) (lat. cor, «corazón»); corazón, i.e. (fig.) pensamientos o sentimientos (mente); también (por anal.) medio: - corazón.

2. Alma (Strong): aliento, i.e. (por impl.) espíritu, abst. o concr. (el principio sensitivo del animal solo; así distinguido por un lado de G4151, que es el alma racional e inmortal; y por el otro G2222, que es mera vitalidad, aun de las plantas: estos términos de este mondo corresponden exactamente y respectivamente a los heb. H5315, H7307 y H2416): - persona, ser, vida, muerte, alma, ánimo, corazón.

3. Mente (Strong): de G1223 y G3563; pensamiento hondo, prop. la facultad (mental o su disposición), por impl. su ejercicio: - entendimiento, mente, pensamiento.

La definición del VINE expositivo, son muchas amplias y explicativas, ya que añaden comentarios que están referidos tanto al Antiguo Testamento como al Nuevo Testamento, sin embargo, voy a tratar de resumirla lo más posible, para poder aplicar dichas definiciones de una forma práctica al estudio del "Amor".

1. Corazón (VINE NT): el principal órgano de la vida física, ocupa el puesto más importante en el sistema humano, esta palabra vino a significar toda la actividad mental y moral del hombre, incluyendo tanto sus elementos racionales como emocionales, se usa el corazón de manera figurada para denotar las corrientes escondidas de la vida personal. Por otra parte, las Escrituras consideran al corazón como la esfera de la influencia divina.

2. Alma (VINE NT): Denota el aliento, el aliento de la vida, y luego el alma, en sus varios significados. Es la parte invisible del hombre, en oposición con la sangre y la carne, es el principio de la voluntad y del querer, el centro de la personalidad íntima del hombre, nuestro propio yo.

3. Mente (VINE NT): lit. un pensar total, o sobre, meditación, reflexión. Significa: (a) la facultad del conocimiento, entendimiento, de reflexión moral: (1) con un significado malo, una consciencia caracterizada por un impulso moral pervertido; (2) con un buen significado, la facultad renovada por el Espíritu Santo. (b) sentimiento, disposición, no como una función, sino como un producto.

La palabra que se traduce como "ama" en este versículo requiere un estudio particular, el mismo lo estaré realizando más adelante. Por ahora, solo necesitamos conocer lo que significan estas tres palabras. Porque ello nos lleva a la reflexión de lo que significa amar a Dios con todo lo que ellas implican. Medita en ello y luego explicaré todo lo que implica amar a Dios. Dios te bendiga.


lunes, 5 de abril de 2010

El Amor es Primero, Parte I


Como dije en la bienvenida, quiero compartir en este blog, el conocimiento que Dios me ha permitido tener de Él. Pero específicamente la experiencia personal que estoy viviendo actualmente en esta área del amor de Dios. En realidad no sé en cuantas partes voy a dividir este estudio, porque primeramente Dios es amor, y si Dios es amor, y Dios es desde la eternidad hasta la eternidad, imagínate cuan amplio es hablar del amor de Dios. Sin embargo, quiero basar mi estudio, es decir, tener como texto base el evangelio según Mateo capítulo 22 versos 34 al 40. Si observamos, con detenimiento el capítulo 22 de Mateo, nos damos cuenta que los fariseos y los saduceos estaban decididos a dejar a Jesús en vergüenza, pero no lo consiguieron, después de la parábola de la fiesta, preguntaron sobre el tributo y sobre la resurrección y finalmente, esto fue lo que le pregunto un intérprete de la Ley.

34 Entonces los fariseos, oyendo que había hecho callar a los saduceos, se juntaron a una. 35 Y uno de ellos, intérprete de la ley, preguntó por tentarle, diciendo: 36 Maestro, ¿cuál es el gran mandamiento en la ley? 37 Jesús le dijo: Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente. 38 Este es el primero y grande mandamiento. 39 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. 40 De estos dos mandamientos depende toda la ley y los profetas.

Pero me gusta aún más como lo reseña el evangelio según Marcos capítulo 12 versos 28 al 34

28 Acercándose uno de los escribas, que los había oído disputar, y sabía que les había respondido bien, le preguntó: ¿Cuál es el primer mandamiento de todos? 29 Jesús le respondió: El primer mandamiento de todos es: Oye, Israel; el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. 30 Y amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, y con toda tu alma, y con toda tu mente y con todas tus fuerzas. Este es el principal mandamiento. 31 Y el segundo es semejante: Amarás a tu prójimo como a ti mismo. No hay otro mandamiento mayor que éstos. 32 Entonces el escriba le dijo: Bien, Maestro, verdad has dicho, que uno es Dios, y no hay otro fuera de él; 33 y el amarle con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, y con todas las fuerzas, y amar al prójimo como a uno mismo, es más que todos los holocaustos y sacrificios. 34 Jesús entonces, viendo que había respondido sabiamente, le dijo: No estás lejos del reino de Dios. Y ya ninguno osaba preguntarle.

Si alguien en el mundo desea un resumen de la Biblia, pues, aquí lo tienen. Si realmente necesitamos saber qué debemos hacer con respecto a cómo relacionarnos con Dios y con nuestro prójimo, aquí encontramos la fórmula.

"Amar a Dios, con todo el corazón, con todo el entendimiento, con toda el alma, con todas las fuerzas" y "amar a tu prójimo como a ti mismo".

Resalto estas palabras porque voy ampliar la información referidas a ellas más adelante. Pero por ahora, meditemos en ellas. Dios te bendiga.