«Ahora, escúchame, Jacob, mi siervo, Israel, mi elegido. El SEÑOR que te hizo y que te ayuda, dice: “No tengas miedo, oh Jacob, siervo mío, mi amado Israel, mi elegido. Pues derramaré agua para calmar tu sed y para regar tus campos resecos; derramaré mi Espíritu sobre tus descendientes, y mi bendición sobre tus hijos. Prosperarán como la hierba bien regada, como sauces en la ribera de un río. Algunos dirán con orgullo: ‘Yo le pertenezco al SEÑOR’; otros dirán: ‘Soy descendiente de Jacob’. Algunos escribirán el nombre del SEÑOR en sus manos y tomarán para sí el nombre de Israel”». Esto dice el SEÑOR, el Rey y Redentor de Israel, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales: «Yo soy el Primero y el Último; no hay otro Dios. ¿Quién es como yo? Que se presente y les demuestre su poder; que haga lo que yo he hecho desde tiempos antiguos cuando establecí a un pueblo y expliqué su futuro. No tiemblen; no tengan miedo. ¿Acaso no proclamé mis propósitos para ustedes hace mucho tiempo? Ustedes son mis testigos, ¿hay algún otro Dios? ¡No! No hay otra Roca, ni una sola».
Herramientas básicas e importantes para crecer en tu vida espiritual, la Palabra de Dios enseñada en forma práctica y principios reales que puedes aplicar hoy a tu vida
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miércoles, 10 de septiembre de 2014
La persona que Dios Elige Parte 1
«Ahora, escúchame, Jacob, mi siervo, Israel, mi elegido. El SEÑOR que te hizo y que te ayuda, dice: “No tengas miedo, oh Jacob, siervo mío, mi amado Israel, mi elegido. Pues derramaré agua para calmar tu sed y para regar tus campos resecos; derramaré mi Espíritu sobre tus descendientes, y mi bendición sobre tus hijos. Prosperarán como la hierba bien regada, como sauces en la ribera de un río. Algunos dirán con orgullo: ‘Yo le pertenezco al SEÑOR’; otros dirán: ‘Soy descendiente de Jacob’. Algunos escribirán el nombre del SEÑOR en sus manos y tomarán para sí el nombre de Israel”». Esto dice el SEÑOR, el Rey y Redentor de Israel, el SEÑOR de los Ejércitos Celestiales: «Yo soy el Primero y el Último; no hay otro Dios. ¿Quién es como yo? Que se presente y les demuestre su poder; que haga lo que yo he hecho desde tiempos antiguos cuando establecí a un pueblo y expliqué su futuro. No tiemblen; no tengan miedo. ¿Acaso no proclamé mis propósitos para ustedes hace mucho tiempo? Ustedes son mis testigos, ¿hay algún otro Dios? ¡No! No hay otra Roca, ni una sola».
domingo, 2 de febrero de 2014
Conociendo más a Jesucristo.
Conozcamos más a Jesús, es una invitación que le extiendo hoy, es mi deseo en estas cortas líneas animarlo a conocerlo más a Él. Si usted es cristiano ese debería ser su propósito más alto. Ser cristiano involucra ser discípulo de Jesucristo, una pregunta que le hago es ¿cómo podemos serlo si no lo conocemos?, ¿qué le parece si juntos empezamos esta aventura?, le prometo un comienzo pero no un fin, lleva toda una vida conocer a alguien, sin embargo, cuando más creemos conocerle terminan por sorprendernos con algo nuevo.
El Apóstol Juan, quién fue conocido como uno de los discípulos íntimos dijo acerca de Jesús:
"25 Jesús también hizo muchas otras cosas. Si todas se pusieran por escrito, supongo que el mundo entero no podría contener los libros que se escribirían". Juan 21:25
Si ésta declaración le agregamos que Jesucristo está vivo, entonces, todavía hay más que conocer de él. Y una de las maneras, es pidiéndole que él se nos de a conocer a través de su Palabra.
Ora conmigo: "Señor Jesús es mi deseo conocerte cada día más, pon en mí tanto el querer como el hacer por tu buena voluntad y haz que te conozca por tu Palabra, tu Palabra es verdad. Te lo pido Padre celestial en el nombre de Jesús. Amén."
Juan 5
"39 Escudriñad las Escrituras; porque a vosotros os parece que en ellas tenéis la vida eterna; y ellas son las que dan testimonio de mí; 40 y no queréis venir a mí para que tengáis vida".
sábado, 12 de enero de 2013
El Sacrificio que Agrada a Dios
- En aquel tiempo del antiguo pacto se ofrecieron sacrificios para consagrar el Templo que habían construido, pero en tiempos del nuevo pacto el templo de Dios somos nosotros (1 Corintios 3:17).
- En aquella época se sacrificaron animales escogidos pero en este tiempo nosotros somos el sacrificio que debe ser presentado delante de Dios (Romanos 12:1).
- Al igual que en la antigüedad, cuando nuestro sacrificio de alabanza agrade a Dios, Él enviará su fuego purificador sobre nuestras vidas (Mateo 3:11, 1 Pedro 1:7).
jueves, 18 de noviembre de 2010
APRENDIENDO A GUERREAR
- Características de satanás.
- Príncipe de los demonios o Beelzebú (Mt. 12:24 y Lc. 11:15).
- Belial: El impío y perverso por antonomasia. (2 Co. 6:15).
- Diablo: acusador, calumniador (Lc. 4:2, 13).
- Engañador: “El que engaña al mundo entero” (Ap. 12:9; 2 Co. 11:14).
- Dios de este siglo: gobierna sobre las estructuras humanas negadoras de Dios (2 Co. 4:4).
- El maligno: siendo malo, vive intensamente para hacer mal a los seres humanos (Jn. 17:15; 1 Jn. 5:18).
- El tentador: empeño en hacer caer a los creyentes en el pecado y el error (1 Ts. 3:5).
- Gran dragón: la fiera que quiere devorar la obra de Dios (Ap. 12:4, 9).
- Príncipe de este mundo: Al gobierno de hombres y ángeles que se oponen a Dios. (Jn. 12:31, 16:11).
- Príncipe de la potestad del aire: gobierno sobre los seres angelicales malignos (Ef. 2:2).
- Serpiente antigua: fue él quien participó en la caída de Adán y Eva (Gn. 3 y Ap. 12:9).
- Padre de la mentira. (Jn. 8:44).
- El enemigo, ladrón, asesino y destructor (Jn. 10:10).
- La obra de satanás.
- Tentar al desobediente (Gn. 3:4).
- Calumniar a los santos (Job 1:9-11).
- Causar enfermedades (Job 2:7; Lc. 13:10-16).
- Oponerse a los justos (Zac. 3:1).
- Sembrar la cizaña (Mt. 13:38-39).
- Arruinar el alma y el cuerpo (Lc. 9:42; 13:16).
- Mentir (Jn. 8:44).
- Incitar a los hombres al pecado (Hch. 5:3; 2 Co. 12:7; Ef. 2:2; 1 Ts. 2:18).
- Hacer presa de los hombres (Ap. 2:10).
- Mantener al incrédulo en oscuridad (Hch. 26:18; 2 Co. 4:3-4).
- Contender con los santos (Ef. 6:12).
- Inspirar milagros mentirosos para desviar la fe (2 Ts. 2:9 y He. 2:14).
- Quitar la palabra de Dios para que no crean (Lc. 8:12).
- Formas de trabajo de satanás.
- Satanás trabaja a través de puertas (es un símbolo que habla acerca de la autoridad o dominio que tienen las personas sobre las áreas de su vida
), estas puertas siempre han sido las mismas desde Génesis hasta nuestros días (Gn. 3:6 y 1 Jn. 2:15-17), (ver tabla anexa). - Los malos deseos del cuerpo o los deseos de la carne.
- La codicia de los ojos o los deseos de los ojos.
- La arrogancia de la vida o la vanagloria de la vida.
- Satanás posee una estrategia para abrir estas puertas:
- Puede esperar hasta que de manera natural se abra la puerta, es decir, acecha su presa (Mt. 4:2 y 1 P 5:8).
- Sino utiliza los siguientes (dardos)(ver gráfico anexo):
- Tentación: Influencia (probable) (1 Ped. 5:8).
- Acusación: Control (posible) (Hch. 5:3).
- Engaño: Posesión (imposible) (1 P. 1:18-19).
- Para alcanzar la posesión sobre una vida, satanás abarca las siguientes etapas:
- Invasión: Su presencia en el entorno personal.
- Opresión: Es la presencia satánica sin estar dentro de la esfera física-espiritual.
- Regresión: Una vez cruzada la etapa anterior guía a la persona a pecados para así estar en completa autoridad.
- Supresión: La persona comienza a dar vestigio de poca lucidez.
- Posesión: Toma absoluto control de la persona
- Estado o condición de satanás.
- Fue expulsado del cielo. (Lc. 10:18).
- Ha sido juzgado y condenado (Jn. 16:11; Ap. 20:10).
- Está vencido, derrotado y desarmado (Col. 2:15).
- Posición en Cristo Jesús (identidad).
- Tengo aceptación:
- Soy hijo de Dios (Jn. 1:12).
- Soy amigo de Dios (Jn. 15:15).
- Soy justificado (Ro. 5:1)
- Estoy unido con el Señor y soy uno con Él en espíritu (1 Co. 6:17).
- Fui comprando por precio de sangre. Pertenezco a Dios (1 Co. 6:20).
- Soy miembro del cuerpo de Cristo (1 Co. 12:27).
- Soy santo (Ef. 1:1).
- Fui adoptado como Hijo de Dios. (Ef. 1:5).
- Tengo acceso directo a Dios a través del Espíritu Santo (Ef. 2:18).
- Fui redimido y perdonado de todos mis pecados (Col. 1:14).
- Estoy completo en Cristo. (Col. 2:10).
- Tengo seguridad:
- Estoy libre de condenación (Ro. 8:1-2).
- Estoy seguro de que todo saldrá bien (Ro. 8:28).
- Estoy libre de toda condenación en mi contra (Ro. 8:31-34).
- Nada pueda separarme del amor de Dios (Ro. 8:35-39).
- Fui confirmado, ungido y sellado por Dios (2 Co. 1:21-22).
- Estoy escondido con Cristo en Dios (Col. 3:3).
- Estoy seguro de que la buena obra que Dios ha comenzado en mí, será perfecta (Fil. 1:6).
- Soy ciudadano del cielo (Fil. 3:20).
- No tengo un espíritu de temor, sino de poder, amor y dominio propio (2 Tim. 1:7).
- Puedo encontrar gracia y misericordia en tiempo de necesidad (He. 4:16).
- Soy nacido de Dios y el maligno no puede tocarme (1 Jn. 5:18).
- Soy importante:
- Soy la sal de la tierra y la luz del mundo (Mt. 5:13).
- Soy un racimo de la vid verdadera, un canal de su vida (Jn. 15:1-5).
- Fui elegido y señalado para llevar fruto (Jn. 15:16).
- Soy testigo personal de Cristo (Hch. 1:8).
- Soy templo de Dios (1 Co. 3:16).
- Soy ministro de reconciliación (2 Co. 5:17-20).
- Soy colaborador de Dios (2 Co. 6:1).
- Estoy sentado con Cristo en lugares celestiales (Ef. 2:6).
- Estoy en la obra de Dios (Ef. 2:10).
- Puedo llegar a Dios con libertad y confianza (Ef. 3:12).
- Todo lo puedo en Cristo que me fortalece (Fil. 4:13).
- Armas que tenemos.
- Nuestras armas son espirituales, por lo tanto, no las podemos ver, pero las usamos basados en la fe, su efecto es estrictamente espiritual pero lo podemos ver reflejado en el mundo natural.
- Como son armas espirituales (provienen de Dios, Dios es Espíritu, Jn. 4:24) y para usarlas debemos desechar todo lo malo (Ro. 13:12).
- Estas armas son de justicia tanto ofensivas como defensivas (no debemos ser reactivos sino preactivos) (2 Co. 6:7).
- Estas armas no son carnales sino poderosas en Dios (2 Co. 10:4).
- La Palabra de Dios (Mt. 4 y Ef. 6:17)
- La sangre de Cristo (Ap. 12:11; 1 Jn. 1:7 y 2:13).
- La oración (Ef. 6:18).
- La armadura de Dios (Ef. 6:10-18).
- La sujeción y sumisión a Dios (Stgo. 4:7).
- Para poder usar las armas tenemos que ponérnoslas (Ef. 6:10, Ro. 13:2 y 1 Ts. 5:8).
- Usando la autoridad correctamente.
- Nuestra autoridad está en Cristo: (Lc. 9:1-2; 10:17) en consecuencia no la podemos ejercer separados de Él (satanás quizo tentar a que Jesús actuará separado del Padre).
- Tenemos el derecho y la capacidad de establecer el reino de Dios: (Ej: El fiscal de tránsito tiene la autoridad para detener el tráfico mas no tiene la fuerza física para hacerlo). Los cristianos tenemos autoridad (Mt. 28:18-19) y tenemos poder para enfrentar a los demonios (Lc. 10:19-20).
- Línea de mando: Jesús es el comandante en Jefe y nos ha conferido autoridad, esa autoridad debemos ejercerla en sujeción a Él (Lc. 10:17, antitesis Hch. 19).
- Nosotros tenemos ventaja sobre los primeros discípulos, ellos estaban CON Cristo pero nosotros estamos EN Cristo.
- La profundidad y la anchura de la autoridad: El poder y la autoridad que Dios nos ha otorgado no se compara con nada aquí en la tierra. La obra más grande y poderosa que Dios ha hecho es la resurrección de su Hijo Jesucristo y ese poder que actúo en aquel momento está disponible para nosotros ahora (Ef. 1:15-23).
- Autoridad conferida: Dios no solamente pensó poner a nuestras disposición esa autoridad sino que efectivamente no las confirió (Ef. 1:19; 2:4-6). Nosotros que estábamos muertos en nuestros delitos y pecados fuimos resucitados juntamente con Cristo en poder y autoridad sentados en lugares celestiales con Él.
- Esta autoridad nos fue dada con un propósito (Ef. 3:8-12).
- Apto para la obra de Dios: Existe cuatro (4) requisitos para usar la autoridad y el poder de Cristo:
- CREER: Efesios 1:19 expresa claramente que esta autoridad le fue conferida a los que creemos, de la misma manera que somos hechos hijos de Dios por la fe (Jn. 1:12) así también está autoridad solo puede ser usada si creemos. (Ej.: un fiscal novato que no crea que le fue dada esa autoridad correrá el riesgo de ser atropellado, un fiscal experimentado no le sucederá lo mismo porque él actúa confiado en la autoridad de la cuál está investido para controlar el tránsito).
- HUMILDAD: “La humildad es la confianza puesta donde corresponde. Al ejercer nuestra autoridad, la humildad consiste en poder la confianza en Cristo quien es la fuente de nuestra autoridad, en vez de ponerla en nosotros mismos” (Neil A., ob cit.). (Fil. 3:3; Jn. 15:5).
- OSADÍA: Es una marca que debemos llevar todos los cristianos llenos del Espíritu Santo, debemos ser fuertes y valientes (Hch. 1:8; 4:31, Pr. 28:1 y 2 Ti. 1:7). Los cobardes tienen su destino Ap. 21:6-8.
- DEPENDENCIA: Tenemos autoridad para hacer la voluntad de Dios, nada más y nada menos. Nuestro primer llamado es hacer la voluntad de Dios, buscar su reino, establecer su reino. Nuestra autoridad no está para ejercerla sobre otros creyentes (Ef. 5:21) sino para estar sumisos los unos a los otros; debemos aprender a estar sujetos a las autoridades (Ro. 3:1-7; He. 13:17) pero sobre todo a Dios (Stg. 4:7).
- Que el Señor nos dé entendimiento y sabiduría en todo tiempo y en todo lugar. Dios te bendiga. Amén.





