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sábado, 17 de abril de 2010

El Verdadero Ayuno, Parte Médica III


PREPARACIÓN PARA EL AYUNO

Antes de realizar un ayuno es conveniente realizar una preparación fisiológica y psicológica, con el fin que la persona se adapte poco a poco a los cambios que ocurre durante el ayuno.

Preparación Fisiológica

El Objetivo que se persigue con ella es preparar el cuerpo y evitar desequilibrios.
  • Consultar al médico, para que le realice un examen físico y le ordene una serie de exámenes de laboratorio, con el fin de que lo oriente hacia que tipo de ayuno debe hacer, o si encuentra una enfermedad que contraindique el ayuno.
  • Hacer ayunos preliminares: esto es con la finalidad de que el cuerpo se adapte a la sensaciones y síntomas que se presentan durante el ayuno.
  • Alimentación previa al ayuno de alta calidad para que durante el ayuno los síntomas sean menos notorios y también evitar desequilibrios, es decir, que una semana antes del ayuno deben evitarse dulces, harinas, picantes, grasas, entre otros.
  • No entrar bruscamente al ayuno.
  • Se recomienda llevar un registro diario de los síntomas que se presenten durante el ayuno.
  • También registrar el peso diario, temperatura y pulso.
Preparación Psicológica

El propósito de esta es informar a la persona acerca de las reacciones psicológicas que se puedan presentar durante el período del ayuno y cuál debe ser la actitud correcta frente al mismo:

  • Debe ser voluntario, es decir, la persona debe desear hacerlo, sin ser obligada.
  • Automotivarse, es decir, la persona debe motivarse con afirmaciones positivas como por ejemplo, “con cada día que pasa estoy logrando el propósito del ayuno”.
  • Despojarse de toda culpa, resentimiento, remordimiento, tristeza o cualquier otro sentimiento negativo, ya que los mismos producen debilidad en la voluntad.
  • Mantenerse ocupado: evitar tiempos de ocio, evitar ver televisión, escuchar o practicar actividades que nos desvíen del propósito.
  • Fijarse plazos para continuar: esto es en caso de que se presente una crisis, en la cual la persona se siente mal, motivado a la eliminación de toxinas.
  • Estas crisis duran poco tiempo y la persona debe darse un margen de seis horas, en las cuales debe pasar la crisis.
  • No pensar en el tiempo que falta, debe situarse en el presente.
  • Evitar emociones negativas como odio, rencor, rabia, celos, entre otras ya que las mismas conllevan a situación de estrés, el cual es perjudicial durante el ayuno.
  • Si ayuna acompañado es mejor.
Contratiempos del Ayuno

Durante el ayuno se pueden presentar una serie de dificultades, entre ellas están:

Hambre: Generalmente aparece durante el primer día del ayuno, pudiendo persistir hasta el segundo a tercer día. Cuando aparezca hambre fuera del horario de las comidas debe tomarse agua.

Mal Aliento: Aparece desde el primer día. Para combatirlo se requiere de cepillado de los dientes, pasarse hilo dental entre los dientes, gargarismos, masticar clavitos de olor.

Dolores: El dolor de cabeza puede aparecer desde el primer día. También pueden ocurrir dolores abdominales, lumbares, o en otras zonas. Estos dolores pueden mejorar con la aplicación externa de aceite de ajonjolí, de maní o de ricino, si el dolor es muy intenso y no cede debe consultar al médico.

Mareos: Pueden aparecer antes del séptimo día en forma espontánea, también durante esfuerzos intensos, si esto ocurre se recomienda disminuir la intensidad de la actividad. Los cambios bruscos de posición pueden originar mareos, se recomienda realizar estos cambios sin prisa. Si los mareos son frecuentes se recomienda el reposo, si no cede consultar al médico.

Malos Olores: Mal aliento, mal olor del sudor, secreciones respiratorias, orina de olor fuerte. Para combatir los malos olores debe asearse frecuentemente.

Abstemia: Es la pérdida de las fuerzas, si es muy persistente y no cede debe suspender el ayuno.

Adelgazamiento: Durante el ayuno parcial se pierde peso, dependiendo de la ingesta de cada persona.

Familiares y amigos: Ellos ignorando las ventajas y beneficios del ayuno, criticaran a las persona que están ayunando e insistirán en que debe suspender tal práctica.

Espero que te haya gustado, continua es estudio. DTB

El Amor es Primero, Parte III


Ya he sentado las bases para este estudio en todos los artículos anteriores, ahora quiero enfocarme en lo que significa amar como Dios desea que lo amemos a Él y a nuestro prójimo. Ya para ello voy a utilizar las herramientas que poseo, la primera de ella es el diccionario de Palabras griegas Barclay, me gusta mucho el estudio que presenta sobre la palabra amor, clasificadas con el G25 (amar) y G26 (amor), en el autor explica el origen de estas palabras agapao y agape, como estas palabras que no eran usadas por el griego clásico se vinieron a convertir en la palabra más usada en la Biblia para referirse al amor que debemos tener hacia Dios, hacia nuestros hermanos en Cristo Jesús y hacia nuestro prójimo. Y lo que más me gusta del Barclay que esta es la primera palabra que explica en su diccionario, y en lo particular lo relaciono con lo que Dios es, "Dios es amor", pero también es "Alfa y Omega, Principio y Fin", por ello, considero muy apropiado iniciar una obra de esta manera. Realizaré transcripciones literales del mismo y cuando requiera un comentario lo haré al respecto, lo dividiré en varias partes debido a lo largo que es el tema, espero que te sea de mucho provecho.

G26
AGAPE26 Y AGAPAN25
LA MÁS GRANDE DE LAS VIRTUDES
La lengua griega es una de las más ricas, y tiene una facultad sin rival para expresar los diversos matices del significado de un concepto, pues, como sucede con cierta frecuencia, dispone de series completas de palabras para ello. Así, por ejemplo, mientras el inglés dispone solamente de un vocablo para expresar toda clase de amor, el griego tiene por lo menos cuatro (igual sucede en el español). Agape significa amor, y agapan, que es el verbo, significa amar. El amor es la más grande de las virtudes; la virtud característica de la fe cristiana. Por tanto haremos bien en procurar descubrir todo el contenido de estas dos palabras griegas cuyas características distintivas podremos conocer si las comparamos con otras palabras griegas que también signifiquen amor.
1. El sustantivo eros y el verbo eran se usan principalmente para denotar el amor entre los sexos. Aunque también pueden utilizarse para expresar la pasión de la ambición o la intensidad de un sentimiento patriótico, característicamente son palabras que se emplean con relación al amor físico. Gregorio Nazianceno definió ecos como "el deseo ardiente e insufrible". Jenofonte, en la Ciropedia (5.1.11), tiene un pasaje que muestra exactamente el significado de eros y eran. Araspas y Ciro están discutiendo las diferentes clases de amor, y el primero dice: "Un hermano no se enamora de su hermana, sino de otra; ni un padre se enamora de su hija, sino de cualquier otra mujer, porque el temor de Dios y las leyes de la tierra son suficientes para impedir tal clase de amor" (ecos). Notemos que estas palabras están predominantemente relacionadas con el amor sexual. En castellano, el vocablo amante puede connotar cierta bajeza en la forma de amar; y, en griego, el significado de las palabras que estamos estudiando había degenerado a fin de representar hechos más vulgares. Es claro que el cristianismo difícilmente podía haberse anexado estas palabras, por lo que no aparecen en absoluto en el Nuevo Testamento.
2. El sustantivo storge y el verbo stergein tienen que ver especialmente con los afectos familiares. Pueden utilizarse para expresar la clase de amor que siente un pueblo por su gobernante o una nación o familia por su dios tutelar, pero su uso regular describe fundamentalmente el amor de padres a hijos y viceversa. Platón escribe: "Un niño ama (stergein) a, y es amado por, aquellos que lo engendraron" (Leyes, 754b). Una palabra afín se encuentra a menudo en los testamentos. Se deja un legado a un miembro de la familia trata philostorgian, es decir, "por el amor que te tengo". Estas palabras no se encuentran en el NT excepto el adjetivo afín philostorgos, que aparece una vez en Ro. 12:10 (el gran capítulo que Pablo dedica a la ética) y que la Versión Reina Valera de 1908 traduce amor fraternal. Esto es muy sugestivo porque denota que la comunidad cristiana no es una sociedad, sino una familia.
3. Las palabras griegas más comunes para amor son el sustantivo philia y el verbo philein, y ambas tienen un halo de cálido atractivo. Estas palabras encierran la idea de mirar a uno con afectuoso reconocimiento. Pueden usarse respecto del amor entre amigos y entre esposos. La mejor traducción de philein es apreciar, la cual, incluyendo el amor físico, abarca mucho más. Algunas veces puede significar incluso besar. Estas palabras tienen en sí todo el calor del auténtico afecto y del auténtico amor. En el NT, philein se utiliza también para expresar el amor entre padres e hijos (Mt. 10:37); el amor de Jesús a Lázaro (Jn. 11:3, 36) y, una vez, el amor de Jesús al discípulo amado (Jn. 20:2). Philla y philein son palabras hermosas para describir una relación hermosa.
4. Con mucho, las palabras más comunes en el NT para amor son el nombre agape y el verbo agapan. Primero, estudiemos el sustantivo. Agape no es en absoluto una palabra clásica, por lo que es dudoso que se haya utilizado alguna vez en el griego clásico. En la Septuaginta, se usa catorce veces respecto del amor sexual (p. ej., Jer. 2:2) y dos veces (p. ej., Ec. 9:1) como la opuesta de misos, que significa odio. A estas alturas, agape no ha llegado a ser todavía una gran palabra, pero hay indicios de que lo será. En el Libro de Sabiduría, se usa para describir el amor de Dios (Sabiduría 3:9) y el amor a la sabiduría (Sabiduría 6:18). La Carta de Aristias dice (229) que la piedad está íntimamente relacionada con la belleza, pues "es la forma preeminente de la belleza, y su poder radica en el amor (agape), el cual es un don de Dios". Filón utiliza agape una vez en el más noble sentido. Dice que phobos (miedo) y agape (amor) son sentimientos afines y, a su vez, característica del sentimiento del hombre hacia Dios. Pero solamente podemos encontrar raras y dispersas apariciones de esta palabra, agape, que llegaría a ser la clave de la ética del NT. Ahora volvamos al verbo agapan. Este verbo se emplea en el griego clásico más que el sustantivo, pero tampoco es muy frecuente. Puede significar saludar afectuosamente. Puede describir el amor al dinero y a las piedras preciosas. También puede usarse como expresión de estar contento con alguna cosa o con alguna situación. Incluso se utiliza una vez (Plutarco, Pericles 1) para describir a una dama de la alta sociedad acariciando a su perrito faldero. Pero la gran diferencia entre philein y agapan en el griego clásico es que agapan carece del calor que caracteriza a philein. Hay dos buenos ejemplos de esto. Dio Casio, refiriéndose al famoso discurso de Antonio respecto a César, dice (44.48): "Vosotros lo amabais (philein) como a un padre, y lo apreciabais (agapan) como a un benefactor." Philein describe el cálido amor que se profesa a un padre; agapan, la afectuosa gratitud que se siente hacia un benefactor. En la Memorabilia, Jenofonte describe cómo Aristarco consulta a Sócrates sobre un problema que tenía consistente en que, debido a los condicionamientos de la guerra, se veía obligado a vivir con catorce mujeres, parientes, que vivían a costa de él, pues, dada su situación de desplazadas, no tenían nada que hacer, y, lógicamente, surgían conflictos. Sócrates le aconseja que las ponga a trabajar, sean o no de ilustre cuna. Aristarco lo hace así y el problema se soluciona. "Las caras sombrías se tornaron radiantes; ellas lo amaron (philein) como a su protector; él las miraba con afecto (agapan) porque eran útiles" (Jenofonte, Memorabilia, 2.7.12). De nuevo se manifiesta en philein una calidez que no está en agapan. (Barclay)
(Itálica y negrita, comentario mio)


Aunque existe muy poco que tenga agregar referente a esta explicación, si existe algo que quiero resaltar, nuestro Dios no es un Dios común, por ello cuando hablo del amor, no lo hizo comúnmente como lo habían hecho los filósofos griegos ni utilizo palabra comunes, sino que utilizo un verbo que reunía todas las características para que pudieras entender como debes amar a tus enemigos (Mt. 5:43-48) y amar a tu prójimo como lo muestra la extraordinaria parábola del "Buen Samaritano" (Lc. 10:25-37), las personas comunes no pueden hacer eso, pero los hijos de Dios si podemos, porque tenemos un Dios extraordinario, el único y verdadero Dios. Dios te bendiga, sigue adelante.

Etimología de la Palabra Amar, Amor


Hola, Dios te bendiga, te felicito si has tenido la constancia de seguir este estudio sobre el amor (referida al amor con el cual debemos amar a Dios y al prójimo, Mateo 22:37). Para continuar con el mismo quiero explicar el origen de estas dos palabras.

La palabra amor, proviene del original griego: γάπη (agápe), amor, i.e. afecto o benevolencia; espec. (plur.) festín de amor:-ágape, amado, amor.

La palabra amarás, proviene del original griego: γαπάω (agapao), tal vez de ἄãáí ágan (mucho); amar (en sentido social o moral): amado, amada, amar, amor. (Strong en Español).


Con respecto al origen de estas palabras no hay nada más que pueda agregar. Sin embargo, si sobre su uso, lo cual ampliaré en la continuación del tema "El Amor es Primero". Dios te bendiga.